La investigación nos permitió descubrir nuevas posibilidades en un cultivo que conocemos desde hace siglos

En Erya transformamos ese conocimiento en ingredientes funcionales porque los brotes de hoja y flor del níspero son ricos en fibra, polifenoles, minerales y otros compuestos bioactivos que la propia planta produce de forma natural.

Durante la fase de investigación contamos con la Universidad de Murcia, la Universidad de Valencia, la Universidad de Alicante y con el ICTAN-CSIC (que además publicaron un artículo en una revista de primer grado). Actualmente continuamos el desarrollo con el centro tecnológico AINIA en Valencia.

Estamos estudiando cómo estos compuestos interactúan con la microbiota intestinal y cómo conservar su matriz vegetal para desarrollar aplicaciones en bebidas funcionales, barritas, snacks, suplementos, mezclas nutricionales y productos horneados.

Todo empieza en el campo. En Callosa d’en Sarrià, una de las principales zonas productoras de níspero de Europa, donde agricultura, ciencia e innovación trabajan juntas para aprovechar todo el potencial del cultivo.